15 de Octubre ¿Que vas a hacer hoy?

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He descubierto que aquello que dice “la práctica hace el maestro”, se trata de una verdad absoluta. He notado que los buenos golpes acumulan experiencia y sabiduría, tanto como los malos van cubriendo de costra los lugares más vulnerables para el próximo round.

Hoy es 15 de Octubre y hace 5 minutos acabo de ejercer mi derecho al voto, en una elecciones “regionales”. Hablando de práctica.

Parece paradójico que vivir en dictadura haya sido el principal responsable de que, comparado con cualquier tipo de mi edad en Latinoamérica o el mundo, yo sea un total curtido en estos procesos.Votar honestamente es para mí demasiado fácil, habitual y por lo tanto un lugar común donde, me atrevo a decir que, acumulo mucha experiencia y definitivamente demasiada costra.
He aprendido que todo el mundo tiene una posición bien establecida con respecto al voto. Incluso los que tratan, con indiferencia, de convencernos de que no les importa, en mi opinión tienen la sensación de que no existe nada a su alcance para cambiar su entorno, por lo tanto esa “falta de definición política” esta bastante definida.

Otro dicho cuenta: “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Soberana verdad. Por eso es que uno de los principios más fuerte de mi carácter es el ser democrático. Tanto se han empeñado en robarnos nuestra voluntad que la libertad de escoger esta arraigada a mis convicciones, especialmente en los momentos más difíciles. Por eso recuerdo todas las veces que he votado.

Recuerdo la esperanza e inocencia de pensar que estos procesos son fiel reflejo de la voluntad del pueblo. Recuerdo pensar en los colores de las banderas políticas y querer escoger aquel que me representara más. Recuerdo haber creído que todas las elecciones eran la última y recuerdo haber buscado en el mejor de mis rincones optimistas que, ahora sí, los líderes estaban a la altura de lo que se les pedía. Recuerdo despechos más fuertes que cualquier amor y victorias más grandes que cualquier logro personal. No todos fueron recuerdos malos. No todos buenos. Pero todos iguales en el mínimo sentido de que, fue una oportunidad de hacer algo.

A veces quiero ir a Miraflores y conversar con los responsables para pedirles el favor de que recapaciten (para no ilustrar otras alternativas más coherentes). Me gustaría sentarme con algunos generales y entender que pasa por sus cabezas. A veces me provoca irme pal carajo y dejar a los mente corta con el país que ellos quieren, tanto como quisiera borrar nuestra triste realidad de un plumazo, de la noche a la mañana producto de mis oraciones y quedarme aquí toda la vida. Pero nada de eso está a mi alcance.

A mi alcance estuvo emprender y pararme a trabajar todos los días contra la corriente que quiere destruir el sector privado. A mi alcance está ser fiel a mis objetivos a pesar de los miles de caminos torcidos que surgen a diario. A mi alcance esta marchar en contra de las lacrimógenas. A mi alcance está ayudar a todos los que toca con mis mano y ciertamente a mi alcance, quizás la tarea más fácil de todas, es votar cada vez que me lo piden.

Mis convicciones no tienen nada que ver con ser opositor o chavista. Mis convicciones, como siempre, solo tienen que ver con ser yo mismo sin importar las circunstancias.

Estas elecciones “regionales” acumulan las peores condiciones que yo recuerdo, es cierto, pero debo decir que me sorprende que la pregunta sea si debemos ir a votar o no. Quizás la práctica no hace al maestro después de todo, o no todos tenemos la habilidad de aprender de nuestros errores.

No votar en cualquier elección de nuestra época es un profundo acto de malacrianza, que no puede salir de ningún análisis político, ni mucho menos de una conclusión inteligente. Malacrianza a la que cualquier persona tiene derecho pero nunca razón.

Me gustaría poder decir más que “vayan votar”. Pero la costra de tantos años me dificultan cualquier palabra coherente. Busqué mucho en mi experiencia y nada. Por eso quiero compartir un comentario que considero refleja lo que este día tiene para todos los demócratas, de una de las amigas más inteligentes, afiladas, sensibles y honestas que la vida me ha regalado. Ella me dijo:

“En resumen, yo, Rosana Pérez Sevilla, creo que la gente debe salir a votar. Creo que la gente necesita dejar de ver a la MUD como el Mesías o el villano. No apoyo la idea de convertirnos en lo que ellos han sido sólo para salir de esto y más adelante volver a la senda correcta. No creo en que el fin justifica los medios. Estoy profundamente desesperanzada porque no veo una solución viable a lo que está pasando pero tampoco estoy dispuesta a ceder espacios y echarme a morir. Mi trinchera es el voto y desde ahí lucho”.

Anda a votar, todavía hay tiempo.


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Por dalvareze

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