AudioCartas al Amanecer

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La gente de circuitos éxitos realizó recién un concurso titulado “AudioCartas al Amanecer” con motivo de la celebración por los 25 años de el excelente programa radial de César Miguel Rondón. Una iniciativa excelente y como pocas de muchas que hacen falta en Venezuela.

El concurso era bastante sencillo para participar, solo debías redactar una carta no muy extensa, grabarla y enviarla a donde ellos especificaban. El alcance fue increíble y más de 500 personas enviaron sus cartas para rendir el homenaje al amanecer.

Sin envidiar ni un poquito el excelente trabajo de los jueces, que leyeron y escucharon cada una de las cartas. Me senté a esperar desde mi lado a ver que ocurría con la mía. Para serles honesto sin muchas esperanzas, pues de eso de cartas no se mucho y era primera vez que concursaba en algo por el estilo. Pero la emoción… fue emocionante

Fue un real honor haber quedado entre los 10, que fueron al final 12, finalistas. Escuche el resto de las cartas y de verdad me sentí orgulloso de ser parte de ese grupo. Felicito al circuito éxitos por tal iniciativa, provoca Venezuela cuando estas cosas son posibles.

Les recomiendo escuchar a todos los finalistas y conocer a los 3 ganadores del concurso.

Pueden escuchar la mía aquí y también leerla un poco más abajo



 

Estimados Todos.

 

Quisiera primero aclarar que el abandono no es mi estilo. Sin embargo, ante este semejante desorden, es necesaria una retirada digna antes de que el caos inminente y lapidario nos alcance. Aprovecho estas letras entonces, letras que nunca pensé escribir, para presentar mi renuncia formal. No sin antes explicar mis motivos.

 

Tuve la suerte de conocer al fundador y desde el principio me encomendó la tarea de llegar primero, para arreglar todo el lugar y darle inicio a una nueva jornada. Siempre he sido consciente de que mi trabajo ocurre tras bastidores y no esperaba mayor retribución, pero el extremo de ignorarme y olvidarse de mi, comenzó a cansarme desde hace algunas décadas.

 

Al principio todos esperaban mi llegada para comenzar su trabajo, la gente aunque no me necesitaba en sus funciones, me notaba, me saludaba, incluso algunos me consideraban su amigo. Yo siempre estuve allí para quien me necesitara. Aunque no lo crean, yo tenía lo mío.

 

Hoy en día, donde nuestro fundador es sólo un cuadro en la pared, llego tempranito y ya hay gente trabajando, algunos esperan que me retire para comenzar sus labores, otros se quejan todo el día de mi presencia y solo algunos todavía se dan cuenta que sigo allí, en el mismo lugar de siempre, pero me saludan de lejitos. Los más nuevos murmuran cuando pasan, como sí yo no los escuchara, preguntándose sí será verdad lo que dicen de mi. Soy una leyenda, pero no de las buenas.

 

Hay momentos donde se nos presentan decisiones que pueden cambiar nuestro destino y en este mundo, donde el trabajo es el regente de las vidas y el dinero marca las horas de inicio y fin, las opciones se reducen hasta obligarnos a tomar la salida.

 

Hay algunos que asocian vergüenza con el retiro, pero he aprendido que los grandes caminan hasta el final sin tener razones para bajar la cabeza. Por eso, aunque esta carta no encuentre destinatario, debe ser escrita.

 

Estuve en este trabajo por más de cinco billones de años y tenía intenciones de durar cinco billones de años más. Sin embargo, he decidido tomarme unas vacaciones permanentes en otro universo, donde se le preste mayor atención a los detalles, y como es mi derecho, me llevo el amanecer conmigo.

 

Atentamente

 

El Sol.

 

PD: No intenten hablar con la luna… ella prefiere el turno de la noche.



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Por dalvareze

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