CategoríaHistorias

Naciste

N

Rayos, centellas, recórcholis y repánpanos… Naciste. Yo nunca había fallado tan miserablemente en algo para lo que había practicado tanto y, menos aún, encontrado tanta felicidad en un cálculo mal hecho. Los mejores momentos de la vida, para mí, son los que descubres detrás de una esquina del tiempo cuando más lejos de ti parecen estar. Es mejor un 18 cuando esperabas un 13, que un 20...

Los zapatos de mi papa

L

—Dany ven, siéntate aquí conmigo— dijo mamá.
Normalmente eso significa algo serio y, considerando que mi papá tenía solo un par de días de haber fallecido, esta vez sería algo importante. Así que fui.

País Enfermo

P

Hay virus de virus y países de países. Los nombres de los virus, será mejor dejarlo a los virólogos, pero al país de esta historia podemos llamarlo: Kilombo.

Madre Guarimba

M

La señora María guardaba con humilde y secreto orgullo su habilidad para abrir los ojos unos minutos antes de que sonara el despertador. Sin embargo, desde aquel día, esperaba hasta que el sonido del aparato fuese tan intenso que la obligara a salir de la cama. Una cama que, como enviada por el demonio, desde aquel día, arrullaba su depresión con el tono macabro de toda tentación. Hoy era...

Ciudad Oníria

C

Para estos seres, era extraño tener manos y pies, pues habían sido concebidos para volar. Cuando eran creados heredaban todas las características de sus dueños, especialmente la voluntad. Formaban una legión de mensajeros especiales confiados con los más importantes secretos y, desde su nacimiento, tenían una misión única y específica. Los consideraban guardianes de esperanzas.

AudioCartas al Amanecer

A

La gente de circuitos éxitos realizó recién un concurso titulado “AudioCartas al Amanecer” con motivo de la celebración por los 25 años de el excelente programa radial de César Miguel Rondón. Una iniciativa excelente y como pocas de muchas que hacen falta en Venezuela. El concurso era bastante sencillo para participar, solo debías redactar una carta no muy extensa, grabarla y enviarla...

El Hombre de Hielo – Richard Kuklinski

E

—¿Usted diría que son más de veinte?.
—Definitivamente.
—¿Más de cien?.
—Definitivamente.
—¿Más de doscientos?.
—…
—¿Diría usted que fueron más de doscientos?.
—No respondería que definitivamente a eso.
—¿Podríamos decir entonces que usted mató alrededor de doscientas personas?
—Si… se podría decir.

Oniria Town

O

To these beings, it was not necessary to have hands and feet, for they were meant to fly. At the time of creation, they inherited every one of their owner’s features, especially their will. They were a legion of special messengers entrusted with the most important secrets and since birth; they had a single and concrete mission. They were considered guardians of hopes.

Your sidebar area is currently empty. Hurry up and add some widgets.